Por Karen Gutiérrez, Noticias
Wichita, Kansas | 22 de enero de 2026
Esta semana comenzó el juicio civil federal relacionado con la trágica muerte de Cedric Lofton, un joven de 17 años que falleció en 2021 mientras estaba bajo custodia en el Juvenile Intake and Assessment Center (JIAC) del condado de Sedgwick.
Lofton murió tras ser mantenido boca abajo durante 39 minutos por oficiales del centro, mientras enfrentaba una crisis de salud mental. Aunque la Oficina del Médico Forense del Condado de Sedgwick determinó que la muerte fue un homicidio, este juicio es de naturaleza civil, no penal.
El caso fue presentado por el hermano de Lofton, quien acusa a los oficiales del JIAC de haber ejercido fuerza excesiva durante el proceso de restricción.
Un juicio civil con un estándar de prueba distinto
A diferencia de los juicios criminales, este juicio civil exige un estándar de prueba más bajo. El jurado debe decidir si la versión de la parte demandante es más creíble que la de la defensa. Se anticipa que el juicio podría durar hasta tres semanas.
Durante las declaraciones iniciales, el abogado representante de la familia Lofton afirmó que cinco oficiales emplearon una fuerza desproporcionada que resultó directamente en la muerte del adolescente.
La postura de la familia
El abogado del demandante planteó repetidamente si un joven de 135 libras y 17 años podía realmente representar una amenaza que justificara que cinco oficiales lo mantuvieran sometido durante casi 40 minutos.
Además, recordó al jurado que el médico forense concluyó que la causa de muerte fue un paro cardiopulmonar y que el fallecimiento se clasificó como homicidio.
La defensa sostiene que la fuerza fue justificada
En su declaración inicial, la defensa argumentó que la fuerza utilizada por los oficiales fue completamente justificada. El abogado describió a los oficiales como “personas ordinarias enfrentando circunstancias extraordinarias”, argumentando que la resistencia de Lofton era precisamente una de esas situaciones excepcionales.
El incidente fue grabado por las cámaras de seguridad del JIAC. Sin embargo, la defensa sostiene que el video completo no proporciona una imagen clara de lo que ocurrió, dado que el ángulo está parcialmente obstruido y demasiado alejado para reflejar correctamente la intensidad de la situación.
La defensa concluyó que Lofton sufrió un ataque cardíaco, supuestamente provocado por un episodio de “delirio excitado”, y que los oficiales no se sintieron seguros al permitir que el joven se levantara.
El primer testimonio del juicio
El primer testigo en tomar el estrado fue uno de los oficiales del JIAC involucrados directamente en la restricción de Lofton. Para ese momento, el joven ya estaba descalzo y tenía grilletes en los tobillos, que fueron colocados por el mismo oficial que testificó.
Durante el interrogatorio, el abogado de la familia se centró en la necesidad de mantener a Lofton boca abajo. Aunque ambas partes coincidieron en que el joven mostró resistencia inicial y que algún tipo de restricción era necesaria, la familia argumentó que el método utilizado fue excesivo.
El oficial explicó que su intención era desescalar la situación y que los grilletes formaban parte de ese proceso. Cuando se le preguntó por qué se eligió mantener a Lofton boca abajo en lugar de usar esposas, respondió que el joven era demasiado resistente para ser esposado.
La interacción entre el abogado de la familia y el oficial se prolongó, con repetidos cuestionamientos sobre la coherencia de considerar a Lofton demasiado combativo para usar esposas, pero no para estar con grilletes.
Un caso de atención nacional
El juicio se reanuda en los próximos días con más testimonios y análisis de evidencia, mientras el jurado evalúa las responsabilidades civiles en un caso que ha generado un notable interés por el uso de la fuerza, la salud mental y el trato a menores que están bajo custodia.
Fuente original: Noticias Kansas
Por Karen Gutierrez
22 Jan, 2026





