La presencia de miles de peces muertos en la presa Abelardo L. Rodríguez ha generado gran preocupación en Tijuana, activando alarmas ambientales. A más de dos semanas del primer hallazgo, el fenómeno persiste, inquietando a las autoridades, especialistas y a la población, dado que esta presa es el principal cuerpo de agua de la ciudad.
Los primeros peces sin vida fueron detectados la mañana del 31 de diciembre. Desde entonces, han pasado 15 días y siguen apareciendo ejemplares muertos en las orillas de la presa, lo que ha requerido la intervención inmediata de diversas dependencias.
Protocolos ambientales activados ante el hallazgo
De acuerdo con autoridades estatales, desde el primer reporte se activaron los protocolos ambientales para identificar las causas del fenómeno. “De manera inmediata lo que se hizo fue una recolección de evidencia, tratar de analizar cuáles eran los parámetros en ese momento, incluso tanto Medio Ambiente como CONAGUA y la Secretaría de Salud realizaron una toma de muestras en el agua”, explicó Salvador Cervantes, coordinador estatal de Protección Civil.
Los estudios permitieron descartar inicialmente la presencia de sustancias tóxicas o químicas peligrosas en el agua. En su lugar, los resultados apuntaron a una disminución significativa en los niveles de oxígeno como causa principal de la mortandad.
Cambio climático y vuelco térmico: causas identificadas
Según Protección Civil, la muerte de los peces está relacionada con los recientes cambios climáticos, lluvias y la condición conocida como Santa Ana, que provocaron un fenómeno denominado vuelco térmico. “Con la turbulencia que se generó por estos cambios de temperatura, se genera el vuelco térmico, donde el agua que tiene menos oxigenación sube, que es donde habitan estos peces, y resultó muerta”, detalló Salvador Cervantes.
Este proceso ocurre cuando las capas profundas del agua, con menor oxígeno, ascienden a la superficie, afectando directamente a las especies que habitan en esas zonas.
Especie afectada y factores adicionales
Las autoridades confirmaron que únicamente una especie de pez ha resultado afectada: la sardinilla, un pez pequeño que mide entre 10 y 15 centímetros de largo y que habita comúnmente en la presa. A pesar de que el fenómeno del vuelco térmico es conocido por especialistas, ambientalistas advierten que no se debe descartar la influencia de otros factores que podrían agravar la situación.
Acumulación de materia orgánica:
Especialistas ambientales advierten que la acumulación de materia orgánica en el agua también podría estar influyendo en la mortandad de los peces. “¿Y la materia orgánica de dónde puede venir? En el caso de la presa, los escurrimientos de aguas residuales de diferentes fraccionamientos, de tuberías rotas, pueden ser un origen que deben revisarse con mayor detalle”, señaló José Carmelo Zavala, director del Centro de Innovación y Gestión Ambiental.
Este tipo de descargas incrementa la descomposición en el agua, reduce el oxígeno disponible y puede detonar eventos de mortandad como el que actualmente se observa.
Riesgos ambientales y acciones correctivas
La presencia de los peces muertos representa un riesgo adicional para el ecosistema de la presa. Su descomposición puede agravar la contaminación del agua, por lo que es necesario retirarlos y enterrarlos adecuadamente para evitar problemas mayores, explicó Zavala. Las autoridades continúan con las labores de retiro de los peces para reducir el impacto ambiental.
Fuente original: Noticias San Diego
Por Claudia Orozco
14 Jan, 2026





