En Quecholac, Puebla, un grupo de campesinos ha levantado la voz ante una creciente preocupación: el acceso al agua. En una reciente protesta, expresaron su determinación de no permitir que el conflicto por este recurso vital escale a niveles peligrosos, afirmando: “Si quiere nos matamos por el agua, no se las vamos a dejar”.
La comunidad agrícola de Quecholac se enfrenta a numerosas dificultades relacionadas con la escasez de agua. Los campesinos exigen que se tomen medidas urgentes para asegurar el acceso sostenible a los recursos hídricos que son cruciales para sus cultivos y subsistencia.
El conflicto por el agua no es un problema nuevo en Puebla, pero la intensidad de las quejas y protestas ha aumentado en los últimos meses. Los campesinos están empeñados en hacer que su voz se escuche y buscan soluciones del gobierno para abordar esta crisis. En su declaración, enfatizaron que están dispuestos a luchar por sus derechos y no se quedarán de brazos cruzados ante la inacción.
Las autoridades locales están bajo presión para atender esta situación crítica y encontrar un equilibrio entre las necesidades de la población y la gestión de los recursos hídricos. A medida que la situación avanza, es fundamental que se preste atención a las demandas de los campesinos y se establezcan diálogos constructivos para evitar una escalada en el conflicto.
Esto resalta la necesidad urgente de políticas eficaces que garanticen el acceso equitativo al agua y protejan los intereses de las comunidades agrícolas, que son esenciales para la economía local y la seguridad alimentaria.
Por Telediario
3 Dec, 2025





